1. Viñeteo
Los ojos se dirijen inconscientemente hacia la luz. El oscurecimiento que el viñeteo produce en los bordes hace que nuestra vista se dirija a la zona más clara de la foto; el interior.
Recuerda que el viñeteo es un efecto que producen algunos objetivos en ciertas condiciones, pero también lo podemos generar nosotros con programas de retoque.
2. Enmarcado natural
Puede ser cualquier cosa: un puente, el arco de un edificio, las ramas de un árbol...
Cualquier elemento que utilicemos de esta forma hará que el espacio destinado al centro de interés sea menor y nuestra vista se dirija a él.
3. Líneas
Si aparecen en nuestra imagen y las podemos utilizar para nuestro cometido, actuarán como un poderoso imán hacia el que los ojos de los demás se dirigirán inevitablemente.
Todos los tipos de línea se pueden usar en fotografía para mejorar la composición, pero sin duda, el uso de las líneas convergentes nos permitirán dirigir la mirada donde queramos.
4. Rellena el encuadre
Acercándote con tu encuadre conseguirás definir mejor el elemento que debe atraer nuestra atención, haciendo la foto más interesante.
Cuando estés mirando a través del visor o la pantalla de tu cámara, fíjate bien si los elementos que aprecias son necesarios en tu composición. Si algo no aporta información, sácalo.
Al final, en fotografía se cumple la máxima "Menos es más".

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